"Dios mío, concédeme serenidad
para aceptar las cosas
que no puedo cambiar...
el valor para cambiar
las que sí puedo...
y la sabiduría para
conocer la diferencia."
Muy lunes.
Me he levantado tarde, aunque no lo suficiente como para trastocar gravemente mis horarios. Todo ha ido tan deprisa que aun tengo la sensación de estar dormido, del peso de las sábanas y la presión sobre la almohada. La lluvia ha mojado intermitentemente las calles esta noche, por distintas zonas e instantes. Mi cara se ha salvado esta vez a pesar de los negros nubarrones que se han ido acumulando este fin de semana. Y es que ando cansado, y esta vez no ha sido por salir a deshoras durante los pasados días. En realidad he estado bastante tranquilo, tumbado o incluso durmiendo durante la mayor parte del tiempo. A pesar de ello he estado algo fatigado.
A la deriva voy tras de mis sueños, dando palos de ciego. Prueba y error. Los espejismos se desvanecen unas veces y otras estallan peligrosamente, pero siempre se reciclan en nuevas necesidades o en las mismas con distinta apariencia. ¿Qué es lo que necesito en realidad?.
Recomponiendo la estrategia, me doy cuenta de que no puedo seguir como un péndulo, siguiendo una pauta y cambiando a la contraria cuando se agotan las posibilidades. De que no puedo depender de las decisiones externas. De que puedo estar bien y mal a la vez, pasar de lo sublime a lo incómodo. La bella, perfecta y cristalina pompa de jabón siempre estalla al tocarla, su etérea naturaleza la hace morir al contacto con la tierra, con lo tangible.
Una vez más todo pasa en mi mente, y en este nuevo comienzo solo puedo apelar a la claridad de entendimiento que me haga distinguir los molinos de los gigantes, que me haga ver debajo de la maraña que forman mis necesidades, y dejar de ir deprisa a ningún lugar.
Melografía:
Los Planetas - La Copa de Europa
para aceptar las cosas
que no puedo cambiar...
el valor para cambiar
las que sí puedo...
y la sabiduría para
conocer la diferencia."
Muy lunes.
Me he levantado tarde, aunque no lo suficiente como para trastocar gravemente mis horarios. Todo ha ido tan deprisa que aun tengo la sensación de estar dormido, del peso de las sábanas y la presión sobre la almohada. La lluvia ha mojado intermitentemente las calles esta noche, por distintas zonas e instantes. Mi cara se ha salvado esta vez a pesar de los negros nubarrones que se han ido acumulando este fin de semana. Y es que ando cansado, y esta vez no ha sido por salir a deshoras durante los pasados días. En realidad he estado bastante tranquilo, tumbado o incluso durmiendo durante la mayor parte del tiempo. A pesar de ello he estado algo fatigado.
A la deriva voy tras de mis sueños, dando palos de ciego. Prueba y error. Los espejismos se desvanecen unas veces y otras estallan peligrosamente, pero siempre se reciclan en nuevas necesidades o en las mismas con distinta apariencia. ¿Qué es lo que necesito en realidad?.
Recomponiendo la estrategia, me doy cuenta de que no puedo seguir como un péndulo, siguiendo una pauta y cambiando a la contraria cuando se agotan las posibilidades. De que no puedo depender de las decisiones externas. De que puedo estar bien y mal a la vez, pasar de lo sublime a lo incómodo. La bella, perfecta y cristalina pompa de jabón siempre estalla al tocarla, su etérea naturaleza la hace morir al contacto con la tierra, con lo tangible.
Una vez más todo pasa en mi mente, y en este nuevo comienzo solo puedo apelar a la claridad de entendimiento que me haga distinguir los molinos de los gigantes, que me haga ver debajo de la maraña que forman mis necesidades, y dejar de ir deprisa a ningún lugar.
Melografía:
Los Planetas - La Copa de Europa

4 comentarios:
La oración con la que abres esta anotación es genial.
Gracias al Hacedor, conozco el trasfondo de la mayor parte de las cosas que mencionas. Aunque, tengo que reconocer, tengo que leerme tus entradas dos y tres veces para captar la esencia de tus párrafos.
¡Suerte con tu búsqueda!.
PD.- Por cierto que la oración del principio siempre me recuerda a la de "¡Dios mío!, dame paciencia para aguantar a mi jefe. Porque si te pido fuerza, y me la das, ¡le pego una ostia que lo reviento!".
jajaja, menos mal que tienes paciencia guapo :P
quien es el Hacedor?
escuché la frase en queer as folk, la verdad es que en la última parte sentencian con frases que no me veas.
Gracias por leerme guapo!! un besazooooo!
En fin, nene, qué te voy a decir, últimamente ya hablamos mucho. Todo tiene que cambiar para que todo siga igual...cada vez me gusta más esa frases. Besos..
P.D. no me creo que hayas puesto a Los planetas como megalografía...pedazo de canción, por cierto.
si, la he puesto por la letra, es justamente como me siento ahora. le he escuchado un par de veces y es buena, no me quiero ni imaginar si la cantase bien! :P
besooooooo
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